Las seis treinta de la mañana y el día comienza a ganarle a la noche. Al fondo de la floresta, donde la humedad de la tierra levitaba en busca de oxígeno para trocarlo en irrespirable, se le escucha hablar a la música tan suave y bajita que casi no se le oía, es como un silbido que clama piedad y sosiego, es como un arpa que canta, una voz que tiembla... es un conjunto de sensaciones que crees ver pero no oyes, que sientes y no palpas, que expande una resonancia que adormece y engaña. Una mujer de la noche fría, seducida su mirada por las constelaciones, que poco después en su matiz se apaga para dar paso a una luz ajena, la palidez latente de sus facciones, dolorosa como si tuviese una cuchilla de afeitar clavada. En seguida, apaciblemente un pequeño hilo, diáfano de blanca energía, rozó su cabello y al escuchar un "Te quiero", a la sentencia le surgió un clamor, mezcla de éxtasis y rezo litúrgico; súbitamente su alma reincorporó el camino. El haz de luz proviene de un fanal que mancha la oscuridad, dibuja a la mujer y da vida a la escena.
Instrucciones para pintar
lunes, 4 de febrero de 2013
jueves, 3 de noviembre de 2011
Epigrama
Te podría hacer una lista completa de palabras que rimaran y que juntas contruyeran un poema, o un intento de. Podría llenarme de emociones y tratar de que todo se resuma en estos renglones.
Pero no me basta, no me alcanza.
Te podría decir lo que repiten labios comunes en las calles y en las historias inventadas, lo que cada día se oye por todas partes, las frases poco originales que llegan al exterior jugando a ser costumbre.
Si podría, porque es fácil, sencillísimo... Ya lo hago, ya lo intento, ya recuerdo cómo se hacía y los gestos de los que van acompañados.
Podría hacer esto, ponerme romántica, cursi, dramática... melancólica, nostálgica, emocionada...
podría y me saldría bien, lo voy recordando.
Pero de pronto se vuelve difícil...
Porque de pronto no me gustan las comodidades, y trato de inventar mil formas más de escupir tantas verdades.... de los "te amo" adornarlos con mil palabras más... y los "te extraño" construirlos con recuerdos y un poco de felicidad.
Porque a veces no entiendo, y muchas más no quiero entender, y porque un simple "hola" me puede parecer lleno de tanto... esa facilidad con la que la sonrisa aparece en mi cara, delantando que algo pasa y que resulta de ti.
Te podría mandar mensajes de texto llenos de palabras que intentaran expresar un poco de lo que siento, darle vuelta a todo y hacerlo cuadrar.
Podría prometer 80 cosas y sugerir mil más, podría con un beso hacerte suspirar... llenarnos de recuerdos recientes que tenemos que alargar para hacerlos durar.
Podría seguir haciendo todo esto, seguir intentando y mejorando, pero de momento solo tengo estas palabras que tarde o temprano llegarán a tu lado, y que tratan de ordenar todo y darle un poco de sentido a lo que por demás no lo necesita.
Sólo tengo esto que dejas con cada partida, la sonrisa como consecuencia de momentos apurados y el olor de tu camisa en mis manos. Sólo tengo la mirada que resulta tan reveladora y transparente a tus ojos, la que dice, y a veces grita sin mayor reparo, que contigo nunca quiero estar en otro lado. Sólo tengo mis manos, que se esfuerzan en regalarte caricias para el camino, de regalo; las risas que surgen espontáneas y estridentes como resultado de una felicidad que había tardado tanto. Tengo estos recuerdos amontonados que me esfuerzo por ordenar evitando que las emociones me quiten la concentración y me transporten al lugar en dónde todo está bien si es contigo...
Sólo tengo mi pseudoinspiración que a veces medio resulta y quiere presumir de algo, tengo mi sinceridad que tanto costó expresar, porque al principio construimos esa barrera en la que nos refugiábamos esperando no sentir, al tiempo que evidentemente lo anhelábamos.
Tengo estos lugares de los que nos hemos apropiado, como escribimos historias en ellos y como construimos la nuestra sobre estas últimas.
Tengo promesas que no diré si no es para cumplirlas, tengo deseos y mi presencia que siempre estará para ti y en ti.
Tengo esta amistad, y estas ganas de oírte siempre.
Tengo tus miradas, tus gestos y tus sonrisas, grabados en mis ojos a manera de fotografías.
Tus miradas que resultan igual de chismosas que las mías, tus gestos que son tantos y que podría verlos sin cansancio... tus sonrisas... tan bonitas y alineadas.
Tengo este espejo que me da un reflejo diferente... un reflejo que vino contigo, un "yo" feliz, tranquilo y que grita estar enamorado, un reflejo que tanto había esperado.
Tengo este sentimiento... esta afinidad y esta fidelidad.
Tengo esta felicidad...
Tengo estos labios que no se cansarán de decir "te amo" que se siempre se quedarán cortos y a veces sin sabor.
Te tengo aquí a mi lado... construyendo entre nosotros esto que todos llaman amor...
miércoles, 11 de mayo de 2011
Aquí empieza el mío.
Dice Carmen Martín Gaite “No hay duda de que lo que no voy escribiendo, por escribir se queda. Me quiero engañar, pensando vagamente que cada visión y experiencia me enriquece, y así me van lloviendo encima los días, sin que me esfuerce por investigar en qué aljibe se recoge toda esa agua o qué tierra fertiliza. Me conformo con alimentar la débil esperanza de que un día u otro recogeré el tiempo de este tiempo cuyo pasar acecho pasmada, inmóvil, con esa mezcla de resignación y sobresalto con que se pulsa en la noche la muñeca de un enfermo, esperando el milagro de la mejoría. Pero ponerse a escribir es un oficio y un oficio que exige disciplina. Las manos se entumecen, se amodorran, sin entrenamiento.”
Aquí empieza el mío.
lunes, 9 de mayo de 2011
El Apocalipsis
Hace un par de semanas tuve una plática muy intensa con una amiga sobre el Apocalipsis. Me comentó de algunos videos de distintos lugares del mundo donde ya se presenciaban las profecías del fin de éste; eso me puso a pensar en muchas posibilidades, por ejemplo, lo más seguro es que a nadie le dará por venir a tocar la puerta para predicarnos la palabra del señor, intentar vendernos encuclopedias en plazos ni mucho menos hablar por teléfono a esas horas cuando estás en pleno orgasm... bueno, sólo por eso vale la pena que se acabe el mundo, al menos por unos días.
Por otro lado, el fin de mundo se ha retrasado ya once años y nada que llega, entonces, ¿qué pasa con los suicidas sin coraje suficiente? aquellos que no se animan a matarse aunque mueran de ganas de hacerlo, encontrarían en el fin del mundo la solución a todos sus problemas; claro, no quisiera aburrirlos con historias apócrifas de amigos que se desgraciaron cuando creyeron asistir al final de los tiempos antes del año 2000.
Así que comiencen a planear su despedida. Organicen con tiempo sus orgías, ya saben, la gente espera al último minuto para un último arrebato de sexo desenfrenado y entonces tiene que abarcar con lo primero que encuentran a la mano; vistan con estilo y lávense la cara, las normas de etiqueta más elementales también aplican a este evento y por último y menos importante, no pierda la compostura, sí, no dé demasiada importancia y mire el lado positivo, no tendrá que salir a tirar la basura jamás.
Etiquetas:
Fin del mundo,
Suicidas,
Testigos de Dios
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)